Historia

El legado de la Escuela

La Escuela Superior de Guerra se crea mediante Decreto Supremo el 29 de marzo de 1904 en el gobierno del Presidente de la República Manuel Candamo Iriarte, iniciando sus actividades en abril del mismo año, destinándose a la formación de oficiales de estado mayor y al perfeccionamiento y aplicación de las armas de Artillería e Ingeniería. Gracias a la iniciativa del General de División Pedro E. Muñiz Sevilla, Ministro de Guerra y Marina, se crea la Escuela Superior de Guerra, la Escuela de Tiro y la Sección de Gimnasia (anexas a la Escuela Militar y la de Esgrima y dispone que estas Escuelas dependan del Estado Mayor General del Ejército[1].

En este centro de estudios se proyectó lo mejor de la doctrina francesa y europea en lo concerniente a los estudios de estrategia y táctica. Sobre la base de los estudios preparatorios, se logró tener un lenguaje homogéneo que permitió definir los principios de la guerra. Mediante conferencias, los alumnos abordaron y estudiaron casos concretos de operaciones milita­res donde la historia es fundamental. Posteriormente se introdujo el principio de orden y coordinación en el esfuerzo, además del planteo de un tema general y su continuación en las diferentes fases de un problema táctico.

En 1932, bajo la dirección del general George Paris se inicia la etapa más fecunda de la Escuela Superior de Guerra, que dio sus frutos durante la campaña de 1941. El último director francés de este instituto fue el coronel Raymundo Laurent, quien orientó los estudios a la técnica de Estado Mayor.

A lo largo de su trayectoria, gracias al espíritu renovador de su planta orgánica, se ha adaptado favorablemente a los cambios impuestos en el desarrollo del arte militar, optimizando la formación de oficiales de estado mayor. Uno de los últimos elementos de instrucción son los denominados “juegos de guerra”, eficaz procedimiento para obtener experiencias con relación a la conducción y empleo de fuerzas en situaciones de conflicto.

Bajo el lema de “El espíritu anima la materia”, la tesonera labor intelectual de la Escuela Superior de Guerra del Ejército no sólo ha permitido el perfeccionamiento de oficiales peruanos, sino también el de oficiales extranjeros invitados como alumnos y docentes. El prestigio alcanzado durante su trayectoria le ha valido para convertirse en el centro superior del más alto nivel académico del Ejército del Perú, recibiendo en el año 2012 la autorización de la Asamblea Nacional de Rectores (hoy Sunedu), para la creación y funcionamiento de la Maestría en Ciencias Militares con mención en Planeamiento Estratégico y Toma de Decisiones y en el 2013 la ANR otorga a nuestra institución el funcionamiento como Escuela de Postgrado.

Reconocimiento público del Estado:
Reacreditación del Programa Maestría en Ciencias Militares.

Un hito importante para nuestra Alma Mater, es haber logrado la reacreditación de su Programa Maestría en Ciencias Militares, ante el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace); reconocimiento histórico al ser la primera escuela de postgrado del sistema educativo de las Fuerzas Armadas del País en renovar su acreditación a la calidad educativa con el nuevo modelo del mencionado instituto.

Patrimonio

Ha sido declarado Patrimonio Monumental de la Nación, por el entonces  Instituto Nacional de Cultura, con Resolución Jefatural N° 868-89-DGPG/INC, que declara monumento histórico a las instalaciones de la Escuela Superior de Guerra del Ejército – Escuela de Postgrado (local de la antigua Escuela Militar de Chorrillos), dejando como herencia a las futuras generaciones este patrimonio cultural, del cual se busca preservar su autenticidad arquitectónica, que guarda en ella toda la riqueza histórica desde su original construcción, pasando por los procesos de restauración y construcción de nuevos ambientes luego del terremoto de 1940 que dañó parte de su infraestructura, hasta el legado cultural que hoy representa.

[1] Arbulú Galliani, Guillermo. El Ejército y la Ingeniería Militar en el Siglo XX. 1900 – 1980. Lima. Ibíd. Pág. 91

Heráldica

Conoce nuestros símbolos

Creado el 26 de agosto de 1986, por el señor Pedro Schmitt Aicardi, se estrenó el 18 de diciembre en la clausura del año académico.

“ALMA MATER” dinámica Escuela
de Oficiales de Estado Mayor
de un futuro Comando que anhela (Bis)
A la patria ofrendar lo mejor.

ESTROFAS
I
Si la mente que anima materia
como lema nos debe de inspirar
en la acción; una idea tan seria
nuestro espíritu debe forjar
en la Escuela con fe se investiga
y se exige al que va a comandar
que razone; que cree y que siga (Bis)
al comando que va a asesorar

II
El propósito y fines que encierra
nuestra escuela en su acción integral;
es crear la doctrina de guerra
cimentada en el quehacer nacional;
como el mártir de Arica debemos
el postrero cartucho quemar;
por la patria estudiando queremos
hasta el último esfuerzo agotar.

III
El Ejército que hace la historia
se sustenta en los hechos del ayer
preparando en la paz la victoria
que en la guerra persigue obtener,
nuestra escuela mirando el futuro;
perfecciona al mejor oficial,
como un hombre de mando seguro
y de firme aptitud intelectual.

Lema:
Alma Mater
de oficiales de Estado Mayor
la mente anima la materia
como lema nos inspira
nuestro propósito y fin
crear doctrina de guerra
nuestra misión
perfeccionar al mejor oficial
formamos lideres
con esfuerzo y dedicación
preparando en la paz
la victoria en la guerra.

 

Con Resolución Ministerial N° 44 – GM de fecha 29 de diciembre de 1952 se estableció el emblema y el escudo de la Escuela Superior de Guerra. En el escudo se encuentra inscrito el lema: “MENS AGITAT MOLEM” (el espíritu anima la materia). Representa a nuestra institución ocupando la parte central de la divisa para señalizar que ella constituye el centro y eje sobre el que gira todos los esfuerzos del oficial “diplomado de alto mando”.

Emblema

Una llama encendida, símbolo del saber que se difunde en la Escuela. Encuadrando a la tea, dos alas extendidas hacia arriba, estilizadas en forma de V, como símbolo de las virtudes morales y condiciones intelectuales en alto grado que debe poseer el oficial de Estado Mayor, y que han de servir para vencer toda clase de lucha.

En la intersección de la parte inferior de las dos alas con la parte inferior de la tea, dos espadas romanas cruzadas con las puntas hacia arriba formando una V, como símbolo de las tropas de todas las armas a las cuales sirve el Estado Mayor para alcanzar la victoria.

Desde la intersección antecedida, salen hacia abajo cuatro rayos que simbolizan las cuatro secciones del Estado Mayor. La dimensión entre la punta de la tea y la horizontal que pasa por las puntas de los dos rayos inferiores, es de 38 mm. El ancho entre las puntas de las alas es de 30 mm.