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Coronel EP Miguel Martin KUAN GARAY

Las Fuerzas Armadas (FFAA) son instrumentos para alcanzar, mantener, restaurar y garantizar la paz y no son instituciones que se organizan recién cuando se perciben amenazas y/o se desactivan cuando se cree que éstas no existen; por el contrario, son un elemento importante del Estado, ya que los demás Estados siempre mantendrán un aparato bélico para defenderse ante la eventualidad de hostilidades.

En Latinoamérica como en otros lugares del mundo cuando finalizó la Guerra Fría, se dio lugar a un nuevo contexto democrático que redujo las probabilidades del retorno a los gobiernos militares o dictatoriales. Las competencias por el predominio y las carreras armamentistas se fueron reduciendo, dando paso a políticas de ajuste económico orientadas hacia el mercado y a la reducción del protagonismo del Estado; al mismo tiempo, es importante precisar que pese a los grandes cambios regionales y mundiales subsisten aún grandes desigualdades económicas y sociales al interior de las sociedades de los países de la región, lo cual constituye sin lugar a dudas el germen y caldo de cultivo de futuras amenazas a la seguridad del propio país.

Durante el siglo XX, las Fuerzas Armadas latinoamericanas raramente han tenido que enfrentarse con ejércitos externos en guerras regulares, los enfrentamientos militares en el continente se han reducido a conflictos limitados, choques fronterizos o campañas de poca magnitud; por el contrario, las batallas de los soldados profesionales en América Latina se han desarrollado casi exclusivamente en el terreno de “guerras internas” o “conflictos irregulares” en contra de adversarios “subversivos” o “terroristas’

Muchos sostienen que las FFAA en América Latina no tienen una verdadera misión de guerra que cumplir y que se han convertido en algo más que fuerzas policiales bien armadas cuya principal tarea es preservar el orden, motivo por el cual sugieren que las FFAA debieran de desaparecer y sólo debiera existir la policía para preservar el orden interno de la nación, fundamentando su propuesta en el hecho de que los países subdesarrollados más allá de emplear los escasos recursos económicos con que cuentan en mantener un aparato militar innecesario, debieran de emplear estos recursos para combatir la pobreza y el subdesarrollo.

La situación actual y los riesgos y amenazas que actualmente se presentan en la región, no es tan sencilla y “armónica” como dicen los “estudiosos” de la defensa, ya que existen varios escenarios de posibles conflictos, con amenazas activas y latentes a la seguridad regional y particular de cada país, lo cual determina la incuestionable necesidad de que cada Estado debe contar con FFAA con la capacidad adecuada y suficiente para defender sus intereses nacionales; así mismo, se sugieren cuáles serían los roles nuevos que podrían cumplir las FFAA, los mismos que estarían enmarcados dentro de la atribución que se les concede de participar en el desarrollo del país.

1. CORRIENTES Y PENSAMIENTOS CONTRARIOS A LA EXISTENCIA DE LAS FFAA

  • LOS ANTECEDENTES Y LA SITUACIÓN ACTUAL

De manera general Latinoamérica es vista hoy como una región libre de graves conflictos y enfrentamientos armados, habiéndose alcanzado importantes logros en materias tales como: el respeto a los derechos de las personas, la instauración de sistemas democráticos de gobierno y la adopción de un modelo económico de libre mercado. La ocurrencia de conflictos bélicos convencionales en Latinoamérica aparece como improbable, pero no imposible; sin embargo, se estima que ningún Estado de la región, está en la capacidad para realizar una acción militar de gran envergadura.

            El desarrollo de un conflicto bélico se estima poco probable debido al rechazo que provoca en la población civil la destrucción y muerte causada por los medios modernos de combate, a la acción mediadora de los organismos internacionales y por la intervención de las potencias “hegemónicas • lo indicado anteriormente hace que los conflictos armados entre Estados parezcan lejanos hoy en Latinoamérica.[1]

            Las transformaciones que se han producido en los modelos de FFAA están en conexión con otros cambios que se han producido en la sociedad, como por ejemplo en el ámbito de la tecnología, en la política, en la economía y en la cultura. Es decir, los cambios militares están en función de los cambios sociales, cambios que repercuten necesariamente en el modelo de FFAA que se irán configurando para el futuro, en la profesionalización de sus integrantes y en la forma misma de hacer la guerra. Los valores imperantes en la sociedad tienen mucha influencia en los modelos de captación y reclutamiento, en la organización de las fuerzas y en su aceptación social como profesionales. Por tal razón, se puede afirmar que existe la imperiosa necesidad de tener que ir adaptando las FFAA a los cambios sociales y no sólo a los de carácter tecnológico, sino también a los que significan cambios culturales o de valores.

  • CONTENIDO PRINCIPAL DE LAS CORRIENTES Y PENSAMIENTOS

América Latina cuenta con limitadas situaciones que pudieran desencadenar una guerra entre países de la región, no sólo por el control de armamentos sino también por las propias limitaciones económicas y tecnológicas que esto demandaría a cualquiera de los países; por tal razón, hay quienes piensan que los roles y misiones clásicos de las FFAA al parecer ya no tienen razón de ser y por tanto las FFAA de igual manera, pues inclusive, resulta incómodo hablar de hipótesis de guerra y/o de conflicto.

             La evolución cultural moderna y los valores sugeridos por los medios masivos de comunicación, hacen que la sociedad comparta una escala de valores en los cuales los temas de seguridad y defensa no están en los primeros lugares. Se puede percibir que hay una aceptación cada vez más creciente hacia la labor que pudiera realizar la ONU y a la confianza en los mecanismos diplomáticos regionales y mundiales, como instrumentos que aseguran la preservación de la paz en el mundo.

            Entre muchos analistas internacionales predomina la idea de que los ejércitos de América Latina no tienen una verdadera misión de guerra que cumplir y que los ejércitos en esta región se han convertido en algo más que fuerzas policiales bien armadas, cuya principal tarea es preservar el orden. Por tanto, algunos plantean que las FFAA deben involucrarse en otras actividades distintas de la primordial que es la defensa externa, recomendando que se le asignen nuevos roles institucionales; sin embargo, otros analistas más radicales opinan que las FFAA deben desaparecer y toman como caso emblemático lo sucedido en Costa Rica, en donde hace más de 50 años se abolió el ejército en un esfuerzo de evitar toda futura interferencia política por parte de las instituciones armadas y para invertir las partidas que tradicionalmente se destinaban a la defensa nacional a los campos de la educación y la salud pública.

2. NECESIDAD DE EXISTENCIA DE LAS FFAA EN AMÉRICA LATINA

2.1 GRAVES AMENAZAS DOMÉSTICAS NO TRADICIONALES

Latinoamérica en los últimos años no ha sido escenario de confrontaciones bélicas de gran magnitud entre países de esta región; sin embargo, existen situaciones de conflictos latentes y potenciales, los cuales en el momento menos pensado podrían desencadenar una acción hostil y violenta en la región, poniendo en grave riesgo la seguridad y paz de la misma; estas situaciones de riesgos y amenazas se encuentran vinculados a los temas que a continuación se detallan:

  • Situación de límites y/o limítrofes entre países vecinos, ya que existen aún algunas fronteras que no están del todo bien delimitadas en la región; así mismo, existen varios reclamos sobre territorios, los mismos que en la gran mayoría de los casos se encuentran en instancias y organismos internacionales para su solución pacífica a través de tratados o por el sistema internacional de resolución de disputas; sin embargo, no es nula la posibilidad que alguno de los protagonistas intente patear el tablero si las cosas no progresan como las tiene planeadas.
  • Cuestiones sobre recursos naturales, la región es una de las zonas más ricas en cuanto a recursos naturales, existiendo toda una biodiversidad de especies tanto animal, como vegetal; es así mismo, una de las grandes reservas de la humanidad de elementos de vital necesidad para la vida del hombre, sin considerar las ingentes riquezas minerales, petrolíferas y gasíferas existentes a lo largo y ancho de la región, las mismas que requieren ser debidamente custodiadas y protegidas en salvaguarda de los intereses de cada uno de los países que las poseen; por ejemplo se debe tener presente que personalidades de algunas potencias se han manifestado sobre la pertenencia de la amazonia, la cual indican es de la humanidad y ya no de los países en donde se encuentra ubicada geográficamente.
  • Situaciones pendientes de Descolonización, estando en pleno siglo XXI aún existen en América Latina y el Caribe territorios en poder de potencias extranjeras, sobre los cuales los países afectados del área alegan fundados reclamos ante diferentes organismos internacionales para la devolución de dichas zonas y su incorporación a suelo patrio, como es el caso de las Islas
  • Malvinas (conflicto Argentina – Reino Unido), el caso de Guantánamo (conflicto Cuba – EEUU), etc.
  • Desborde de conflictos internos, en cada uno de los países de la región la situación es muy particular y compleja, por tanto cada uno tiene sus propios problemas, lo que muchas veces debido a una falta de gobernabilidad y escasa confianza en los sectores dirigentes y en las instituciones democráticas por parte de la propia población, deriva en serios conflictos sociales, los mismos que de acuerdo a la cultura e idiosincrasia de cada pueblo se traducen en amenazas a la seguridad interna del país en diferentes grados de intensidad.
  • Imprevistos, que obviamente, no pueden identificarse, pero que exigen fuerzas militares preparadas y listas para intervenir y operar en corto tiempo, con la correspondiente eficacia y eficiencia en salvaguarda de los intereses del país.
  • La crisis económica y altos niveles de pobreza que existen en la región, ha generado el descontento de mucha gente de escasos recursos por la inequidad que generan las políticas económicas. Esta situación de crisis políticoeconómica y de violencia social que cíclicamente estalla en Latinoamérica constantemente ha tenido consecuencias transnacionales, afectando negativamente la estabilidad de las naciones de la región.
  • Las amenazas emergentes de mayor importancia para Latinoamérica son el narcotráfico, la ingobernabilidad e inestabilidad democrática y los estallidos de violencia social, la delincuencia generalizada, el crimen organizado y los bolsones de pobreza, las crisis económicas, la intensificación del proceso desintegrador que llevan a cabo algunas etnias indígenas y la corrupción, en cualquiera de sus formas.
  • Debido al efecto invernadero se vienen presentando severos cambios climatológicos en todo el mundo y Latinoamérica no es la excepción, se vienen produciendo graves fenómenos climatológicos como inundaciones, sequías, avalanchas, huaicos, lluvias torrenciales, terremotos, etc.; los cuales traen consigo muerte y destrucción a su paso, como ha sido el caso del grave terremoto sucedido en el Ecuador hace un par de meses y los efectos del fenómeno del niño que se vienen presentando en toda Latinoamérica.

2.2. NECESIDADES POR LA SITUACIÓN REAL DE LA REGIÓN

            Las Fuerzas Armadas constituyen la columna vertebral para la defensa de la soberanía nacional, de los intereses vitales y de los recursos naturales de un país; así como, de la vigilancia general del territorio y fronteras, defensa de los gobiernos legítimos y exploración y ocupación de áreas de difícil acceso; todas estas misiones forman parte de los roles convencionales y que a través de la historia les fueron encomendadas a las FFAA.

            En la actualidad con la aparición de nuevos riesgos a la seguridad como la pobreza, migración y desastres naturales a consecuencia del calentamiento global y el resurgimiento de amenazas como el terrorismo, narcotráfico, delincuencia organizada transnacional, tráfico de armas, trata de personas, lavado de dinero y otras; se hace de imperiosa necesidad para cada Estado disponer de elementos profesionales debidamente entrenados y equipados para cumplir eficaz y eficientemente la tarea de proteger y salvaguardar los intereses de cada país y de sus sociedades tanto en el ámbito externo como interno.[2]sólo con el desarrollo de la defensa nacional, el desarrollo económico puede tener mayor garantía de seguridad. El fortalecimiento de la defensa nacional también desempeña un papel estimulante para el desarrollo económico y social”. [3]

            Desde la perspectiva internacional, hoy más que nunca a todo país le es de suma importancia y mayor necesidad el contar con unas Fuerzas Armadas que estén en condiciones de ser empleadas de manera óptima y oportuna cuando se les requiera, para transmitir la seguridad y confianza necesaria que se requiere para la ejecución de las actividades orientadas a lograr el desarrollo del país y brindar un adecuado bienestar a su población. Desde la perspectiva regional, se debe tener en cuenta las siguientes consideraciones sobre la necesidad de existencia de las FFAA en América Latina:

  • Las amenazas no sólo se limitan a provenir desde el interior de la región, sino que se pueden extender o provenir desde otras regiones y/o continentes; así como también, no sólo se manifiestan en el aspecto geográfico y/o territorial, sino que se dan en una serie de plataformas y actividades humanas, las mismas que van a afectar de alguna manera los intereses del país, tal como se ha expresado en párrafos anteriores.
  • El querer reducir o desaparecer las FFAA, más allá de ser una decisión política relativamente fácil y quizás con ningún costo económico para las arcas del Estado; por el contrario, representa un proceso muy difícil, largo y costoso el solo hecho de tratar de querer recuperarlas; por dicha razón, resultaría casi un imposible el construir nuevas FFAA si éstas fueran desaparecidas en algún momento.
  • En la actualidad las Fuerzas Policiales (FFPP) de los países de la región no tienen la capacidad para afrontar las diferentes amenazas de seguridad y menos para salir airosos ante ellas; en el supuesto negado que se desaparezcan a las FFAA y las FFPP sean quienes se encarguen de velar por la seguridad del país, éstas no se encuentran en condiciones de afrontar y salir airosos ante las diversas amenazas que se mencionaron anteriormente, con el consabido peligro que esto representa para la seguridad y continuidad de la sociedad y del Estado.
  • Las FFAA pueden desempeñar un mejor papel ante cualquier amenaza que se presente intempestivamente por su capacidad de respuesta inmediata; así mismo, tienen diversas capacidades que les permiten reaccionar en forma oportuna y de manera eficiente a la diversidad de amenazas que pudieran atentar contra la seguridad del Estado y los intereses del país.
  • Las relaciones de cooperación inter-Estados en la región, es algo muy positivo para alcanzar mejores estándares de seguridad; sin embargo, aún no se han llegado a definirse claramente estos acuerdos; por tal razón, se hace necesaria la creación de una política de seguridad hemisférica ya que las amenazas que afronta hoy América Latina son originadas en la región y/o son comunes a todos los países que viven en ella. Esta política de seguridad hemisférica debe considerar los principios que durante muchos años han inspirado la convivencia latinoamericana: el respeto de los derechos humanos, la no intervención en los asuntos internos de los Estados, el respeto a los tratados internacionales y la solución pacífica de controversias.[4]

            La existencia de las FFAA para todo Estado es un hecho ineludible, porque ellas son las responsables de mantener la integridad territorial y la soberanía de toda nación; además de éste, que es su rol principal, también tiene la misión de participar en el desarrollo económico y social del país en la búsqueda de alcanzar el bien común y por ende el bienestar general, fines fundamentales que no podrán ser alcanzados si no se alcanza primero los fines esenciales del desarrollo y la seguridad, los cuales son dependientes uno del otro, por lo tanto se puede decir que no habrá desarrollo, si es que no hay seguridad y viceversa no habrá seguridad, si no hay desarrollo.

            En los últimos años en el mundo entero vienen surgiendo una serie de amenazas que ponen en riesgo la normal existencia y continuidad de los Estados, por lo cual muchos países del primer mundo se han visto obligados a hacer uso de todos sus medios disponibles para hacer frente a tales amenazas, a este tipo de acciones se les denomina: acción militar no bélica, la misma que es ejecutada por la fuerza armada con motivo de salvaguardar la seguridad nacional, los intereses del desarrollo y hacer frente a las amenazas de seguridad no tradicional. Por ejemplo, el ejército chino desarrolla acción contra el terrorismo, acción de mantenimiento de la estabilidad social, acción de rescate y socorro de las víctimas de calamidades naturales, acción de gestión sobre emergencias fronterizas, acción de mantenimiento de paz, etc.[5] “La gran responsabilidad de las FFAA es que deben asumir conscientemente la gran responsabilidad de salvaguardar la soberanía, seguridad e intereses de desarrollo del Estado”. [6]

  1. ASIGNACIÓN DE NUEVOS ROLES PARA LAS FFAA

            En casi la totalidad de países de América Latina el rol primordial y principal de las fuerzas armadas es la defensa de la integridad territorial y de la soberanía del Estado de las amenazas activas y latentes, provengan éstas de agentes o vectores externos o internos. Esto incluye el restablecimiento del orden interno cuando la amenaza activa sobrepasa la capacidad de la intervención policial. La perennidad de este rol es indiscutible ya que nunca será excesivo reiterar que hay países donde todavía y por un tiempo indeterminado la subsistencia del Estado exige mantener una estrategia militar disuasiva hacia el “frente externo” y un dispositivo militar de restablecimiento del orden interno (defensa interior del territorio, en términos militares), para enfrentar amenazas activas y latentes a la seguridad nacional, que pudieran provenir de otros Estados o de la subversión.

            Hoy en día hay una gran corriente de “estudiosos” y/o “expertos” en defensa, principalmente en Latinoamérica, quienes sostienen y consideran en diferentes plataformas que las FFAA deben asumir nuevos roles, además del rol anteriormente indicado, para que se conviertan en un “actor importante’ del proceso de desarrollo del país, ya que su participación no debe ceñirse a su rol como ente guardián de la soberanía y la integridad nacional, debiendo participar en forma activa como actor importante de la inclusión social, ya que América Latina está en un proceso de transformación, y las FFAA también tienen que transformarse y avanzar en el campo del desarrollo.

            El Desarrollo Nacional se alcanzará mediante la creación de las condiciones sociales, políticas, económicas, científicas-tecnológicas y militares, que posibiliten que la persona humana se desenvuelva armónicamente, de modo que le permita la plena expansión de sus facultades; ello demanda la necesidad de incrementar la capacidad que tiene el hombre, no sólo para trasformar la realidad que le circunda, sino también para transformarse a sí mismo; por tanto, la finalidad del desarrollo deberá atender los requerimientos propios de la naturaleza de la persona humana y de las condiciones que debe reunir su existencia; para tal efecto es necesario que las FFAA asuman nuevos roles, para que con el potencial humano e institucional que poseen, contribuyan a la consecución de los objetivos del Estado y del desarrollo nacional.[7]

            Sin embargo, hay personas que afirman que actividades como la construcción de carreteras, alfabetización y acciones de tipo social no son parte de las funciones de las FFAA y por lo tanto deben estar prohibidas, y que “Las fuerzas armadas no deben participar en el desarrollo porque se vinculan a la política”; [8][9] así mismo, indican que la participación militar en el desarrollo de infraestructura no proporciona un ahorro al Estado y más bien produce corrupción y competencia desleal con la iniciativa privada, y que no es claro que las llamadas “acciones cívicas sean eficaces, necesarias, ni rentables desde el punto de vista económico.

            Otro de los nuevos roles o roles secundarios que se podría dar a las FFAA es el de la lucha contra el tráfico ilícito de drogas, particularmente en aquellos países en los que esta actividad criminal tiene un marcado desarrollo ya sea como elemento productor y/o comercializador. En mi opinión este rol podría ser pertinente en Latinoamérica ya que el narcotráfico constituye una gran amenaza a la estabilidad social y la seguridad integral del Estado, por tratarse de una actividad delictiva que de manera colateral genera una serie de crímenes y delitos que incrementan los riesgos y amenazas; además esta sería una oportunidad para la obtención de recursos y para que las FFAA latinoamericanas mejoren las condiciones del entrenamiento operacional táctico de su personal y de su equipamiento, como una manera de actuar drásticamente en la lucha contra las drogas y las organizaciones criminales correspondientes.

            Un nuevo rol que se puede asignar a las FFAA es colaborar en la atención de emergencias y desastres naturales, extraordinaria y transitoriamente; en razón que en la mayoría de los países existe un Sistema de Defensa Civil y/o Sistema de Prevención de Riesgos y Desastres, que tienen por misión constitucional y legal ser los directos encargados de cumplir con las diferentes actividades relacionadas a la prevención, preparación y ejecución de acciones para hacer frente y reaccionar ante la ocurrencia de emergencias y desastres, ya que estos eventos por tratarse de fenómenos naturales son imprevisibles y muchas veces de efectos devastadores.

            La actividad militar de conservación de la paz es un rol muy pertinente por cuanto ayuda a los países a mantener sus fuerzas armadas bien adiestradas y experimentadas en operaciones reales a pesar de las limitaciones presupuestales en sus lugares de origen. Las actividades de preparación de las fuerzas militares involucran tareas que pueden generar un doble beneficio; por una parte, servir a los fines del entrenamiento militar, y por otra, a los propósitos del desarrollo nacional.

            En países de muy limitados recursos presupuestales, el doble beneficio generado debería comprender permanentemente que el entrenamiento de los ingenieros militares y del personal de sus unidades considere la construcción y rehabilitación de carreteras, como una contribución a la expansión de la frontera vial del país; que el entrenamiento de los pilotos de aeronaves no se realice con naves inútilmente vacíos sino que incluya el traslado de pasajeros y carga, en especial a aquellos lugares remotos sin interés para la aviación comercial, o sirviendo a aquellas poblaciones sin recursos para pagar pasajes a valor del mercado; o que unidades de distintos institutos realicen ejercicios conjuntos en zonas de frontera, como medidas para la represión del contrabando.

            Resulta importante que para el empleo en los nuevos roles y misiones que se otorguen a las FFAA, se den las leyes y normas legales correspondientes que respalden, garanticen y definan el accionar de este personal al intervenir en cada situación, con la finalidad que, ante la ocurrencia de hechos negativos no previstos, evitar que el personal que intervino pueda salir perjudicado.

            Lo anteriormente expresado con relación a los nuevos roles que pueden ser asignados y cumplidos por las FFAA constituye una propuesta desde mi humilde punto de vista, en base a mi experiencia personal, a lo conversado con oficiales tanto de mi país como de otros países y a la consulta de bibliografía referente a este tema; por lo que considero que se debe diferenciar claramente las misiones y responsabilidades que son de orden netamente policial, referidas a combatir actividades delictivas, para lo cual han sido formados y entrenados; y las tareas que corresponden a la seguridad de la nación y apoyo a su desarrollo, que deben ser cumplidas por las FFAA; sin embargo, es claro que cada país de acuerdo a la situación particular y coyuntural que vive, puede considerar ciertos roles más que no he considerado como es el caso del narcotráfico, crimen organizado, etc., o prescindir de algunos que yo he mencionado.

CONCLUSIONES

  • La existencia de las FFAA para todo Estado es un hecho ineludible, porque ellas son la garantía para la existencia del Estado; así mismo, es la garantía de la salvaguarda de los intereses de todo país y por ende del bienestar general de la población.
  • Las FFAA deben continuar con su rol primordial y principal: mantener la integridad territorial y la soberanía de la nación de amenazas externas e internas; así mismo, participar en el desarrollo económico y social del país.
  • Los escenarios de posibles conflictos y la existencia de amenazas activas y latentes a la seguridad, determinan la incuestionable necesidad de contar con FFAA, con la capacidad operativa adecuada para defender los intereses nacionales.
  • Se deberán de redefinir los roles y misiones para las organizaciones militares de acuerdo a la situación particular y necesidad de cada país; sin embargo, se debe conservar la esencia de lo militar como rol principal y los demás roles que se le asignen deberán ser de carácter secundario, es decir podrán apoyar con sus capacidades a las instituciones que por mandato de ley tienen como responsabilidad principal el cumplir con dicha acción.
  • Deberán promulgarse leyes y normas legales que respalden, garanticen y definan el accionar de las FFAA para intervenir en estos nuevos roles (acciones no bélicas); a fin de que, ante hechos negativos no previstos, se evite que los miembros de las FFAA puedan salir perjudicados.
  • Es ineludible la reducción significativa del presupuesto para defensa a nivel regional, lo cual redundara en el equipamiento, instrucción y entrenamiento de las FFAA; por tal razón, se hace necesario que éstas “se reinventen” para la sociedad y con las capacidades que disponen participar en el desarrollo, la defensa civil, en desastres naturales, labores de inclusión social, etc.; con la finalidad de mantenerse alertas, entrenadas y listas para ser empleadas en el momento que se les requiera.
  • Participar en misiones de conservación de la paz ayuda a los países a mantener sus FFAA instruidas y entrenadas en operaciones reales, en contraparte de las limitaciones presupuestales para este fin; sin embargo, estas misiones de igual manera serán secundarias para las FFAA.
  • Prever la legislación correspondiente que evite que actividades de apoyo al desarrollo de las FFAA perjudiquen y/o se entrecrucen con actividades desarrolladas por el ámbito privado, ya que las facilidades y ventajas que podrían tener las instituciones armadas en infraestructura, mano de obra, impuestos, etc.; podría tomarse como una especie de competencia desleal para el sector privado, con el correspondiente malestar y reclamos.
  • En la actualidad las FFAA de los países desarrollados consideran a las nuevas amenazas o amenazas emergentes, como amenazas no-tradicionales y a la acción de combatir éstas se les denomina acción militar no bélica.

Deben de tomarse como referencia los países donde ya se vienen empleando a las FFAA para cumplir con nuevos roles (acción militar no bélica); para que, de acuerdo a la realidad y necesidades particulares de cada país, se puedan aplicar de la mejor manera las experiencias obtenidas en dichos países, a fin de lograr un óptimo empleo de las FFAA y acabar con las amenazas que se ciernen sobre el país.

[1] Claudio Andaur/Mauricio Araya, FF.AA. en América Latina, escenarios y tendencias, 2004.

[2] Síntesis, 2006.

[3] Xi Jinping, Presidente de China.

[4] Centro de Altos Estudios Nacionales del Perú (CAEN).

[5] UDN, Acción Militar No Bélica.

[6] Xi Jinping, Presidente de China.

[7] Centro de Altos Estudios Nacionales del Perú (CAEN).

[8] Rospigliosi, Ex Ministro del Interior del Perú (2005).

[9] Acción Cívica, actividad llevada a cabo por las FF.AA. en lugares remotos y alejados en la que se brinda una serie de atenciones y servicios gratuitos para las poblaciones de bajos recursos.

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